La Paz, 17 de septiembre de 2026 (ABI). – En Tarija, donde el cactus forma parte del paisaje y sus frutos guardan el sabor de la tierra, Eliezer Posadas Vega, de 48 años, encontró hace cuatro años una oportunidad para emprender. Desde entonces, transforma el fruto de esta planta, conocida como pasacana, en un tequila 100% orgánico.
Sin conservantes ni saborizantes, su producto se abre camino en el mercado boliviano, por lo que ahora apuesta por nuevos horizontes: conquistar paladares más allá de las fronteras y llevar consigo el singular sabor de este fruto silvestre boliviano.
“En Tarija tenemos las reservas más grandes de cactus de Sudamérica, tenemos 30.000 hectáreas de miles de cardones, millones de pasacanas”, destacó Eliezer en una entrevista con la Agencia Boliviana de Información (ABI), sobre el lugar de donde extrae la materia prima para elaborar su producto.
Para promocionar su producción en la sede de gobierno, el emprendedor participó de la feria La Paz Expone 2026, que concluyó el domingo 13 de este mes. Entre los mostradores donde desfilaban decenas de botellas con coloridos tequilas, el emprendedor contó a la ABI cómo nació su negocio y los secretos que lo llevan al éxito.
Impulsado por sus hijos Alexander y Joel, ahora titulados en Administración de Empresas e Industria de Alimentos, Eliezer creó Industrias Hermanos Posadas y con esta pequeña empresa sacó al mercado nacional hace cuatro años distintos sabores de tequila con el slogan Tekisur (Tekila de Sur).
La materia prima, las pasacanas que utiliza para elaborar el tequila, no sólo las obtiene de Tarija, sino también de las regiones de San Miguel en Oruro y Cocha K y Tupiza en Potosí a un costo de Bs 70 y Bs 80 en cajón.
“Le damos valor agregado a un fruto silvestre que casi nadie le daba importancia”, subrayó.
Eliezer revela que el agua dulce que se produce en el departamento tarijeño es también otro de los ingredientes secretos de su producción de tequila, el cual “seguramente” se intentó copiar, pero no igualar.
Tekisur “es un producto totalmente orgánico, no contiene colorantes, ni saborizantes (…). Además, si usted se pone a analizar, ¿quién va a fumigar los cerros, los cardones? Nadie”, asegura.
El emprendimiento de Eliezer comienza y concluye su producción entre el 15 de diciembre y 15 de abril. Durante este periodo emplea a más o menos 10 personas para los trabajos de fermentación y destilación. El resto del año se dedica a vender y participar en ferias.
Los tequilas de Industrias Hermanos Posadas, ubicada en el barrio 4 de Julio de la ciudad de Tarija, llegan no sólo al mercado de Tarija sino también a los de Cochabamba, Sucre, Oruro, Santa Cruz y ahora apuntan al de La Paz.
Además, la proyección de esta pequeña empresa es exportar teniendo en cuenta que tuvo clientes que llevaron el producto a países como México y Argentina donde tuvo una importante aceptación.
El emprendimiento de Eliezer también se mide en litros y en crecimiento. En 2023 comenzó con una producción de 5.000 litros de tequila; un año después, la cifra se triplicó hasta alcanzar los 15.000 litros, y este 2026 dio otro salto hasta llegar a los 50.000 litros.
El crecimiento de su producción, que fue premiada este año en la Fexpo Sucre, refleja la expansión de su negocio y alimenta una meta cada vez más cercana: llevar el sabor de la pasacana boliviana a mercados internacionales.
«Hay que emprender, hay que atreverse”
Eliezer salió bachiller del Colegio Nacional San Luis y se tituló como Ingeniero Civil de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho. Jamás se imaginó ser dueño de una empresa de bebidas.
“Me apasioné mucho con los cactus, averigüé trabajé mucho en investigación. Tengo varias hipótesis sobre los cactus que hay en Tarija, sobre la nación Chicha, que creo que han sido ellos quienes han plantado los cactus, y de ahí me ha venido la idea”, reveló.
La idea de emprender y elaborar tequilas naturales le nació más o menos en 2016 cuando trabajaba en el municipio de El Puente, donde hay reservas de cactus. No obstante, su iniciativa comenzó a surgir en 2019.
“Tengo dos hijos. Y la iniciativa también surgió para que ellos tengan una fuente de trabajo. Y ya no estemos apelando a ninguna institución, como yo lo hice toda mi vida”, contó el emprendedor.
Añadió que uno de sus hijos está siguiendo sus pasos, también creó un innovador producto: un vodka de yuca, para el cual aún se busca el slogan, pero ya tiene buena aceptación en el mercado.
“Hay que emprender, hay que atreverse. ¿Por qué?, porque un producto que sacas al mercado es como un hijo tuyo. Lo creas, lo ves crecer y, desde ese momento, queda para siempre. Es tu legado”, es el consejo que da Eliezer a quienes planean invertir e iniciar un negocio.
MCM/EOP

El cactus silvestre de donde Eliezer obtiene la materia prima para elaborar su producto. Foto: Tekisur.

