Antonio Eguino es una de las figuras esenciales en la cinematografía de Bolivia. | Foto: Cinemateca Boliviana.

La Paz, 8 de septiembre de 2026.- Antonio Eguino lleva décadas detrás de las imágenes que cuentan parte de la historia de Bolivia. Comenzó como fotógrafo en los años 70, pasó a la dirección cinematográfica y, con el tiempo, se convirtió en maestro de generaciones de cineastas y técnicos. La Cinemateca Boliviana prepara un homenaje para reconocer su trayectoria, su obra y el aporte que continúa haciendo al cine nacional.

El encuentro se desarrollará el 10 de septiembre, a las 19.30, en la sede de la Cinemateca, ubicada en la calle Óscar Soria, esquina Rosendo Gutiérrez 110, como parte de las actividades por el 50 aniversario de la institución. El homenaje contará con la presencia de los hijos del cineasta y tendrá la proyección de cortos de Eguino.

“Él es uno de los más importantes creadores desde la época, digamos, de los años 70”, destacó la directora ejecutiva de la Fundación Cinemateca Boliviana, Mela Márquez, quien además será la curadora del homenaje.

Antonio Eguino, cineasta y maestro de generaciones del cine boliviano. | Foto: RRSS.

Su relación con el cine comenzó desde la fotografía. En esa etapa trabajó junto al cineasta Jorge Sanjinés y participó en importantes producciones de la cinematografía boliviana, entre ellas Yawar Mallku y El coraje del pueblo.

Más adelante, Eguino construyó su propia carrera como director y realizó películas que forman parte de la filmografía nacional. Su trabajo no quedó limitado a la creación cinematográfica. También dedicó parte de su trayectoria a compartir sus conocimientos con quienes comenzaban su camino en este ámbito.

“Es un verdadero maestro, maestro de generaciones, y no solo formó creadores, sino técnicos”, afirmó Márquez.

Un ejemplo de esa influencia fue el grupo La Escalera, considerado por el realizador Guillermo Aguirre como el primer equipo de cine amateur en la historia del país, integrado por jóvenes vinculados al entorno cinematográfico de Eguino. El colectivo, surgido en la década de 1970, realizó cortometrajes sobre problemáticas sociales y contó con el apoyo del cineasta, quien les facilitó equipos y asesoramiento para sus producciones. Varios de sus integrantes continuaron luego sus carreras en el cine boliviano.

Para la directora de la Cinemateca, la importancia de Eguino se encuentra también en las personas que aprendieron de él y que después continuaron vinculadas al cine boliviano.

Antonio Eguino durante el rodaje de una de sus películas. | Cooperación Española La Paz.

A ese aporte se suma su contribución al patrimonio audiovisual. Márquez explicó que Eguino donó a la Cinemateca más de 4.800 videos de su productora, correspondientes a materiales de las décadas de 1980 y 2000.

“Es una contribución enorme al patrimonio”, señaló la directora, después de destacar el valor de ese archivo para las futuras generaciones.

El panel del homenaje estará integrado por Paolo Agazzi, Daniel Quintana, Manuel Eguino y Ramiro Quispe, quienes compartirán anécdotas, reflexiones y experiencias relacionadas con la obra y la enseñanza de Eguino.

La celebración continuará con un ciclo de cuatro películas del cineasta. Chuquiago se proyectará el sábado 12 de septiembre a las 17.40; Los Andes no creen en Dios, el domingo 13 a las 17.40; Pueblo chico, el lunes 14 a las 18.00; y Amargo mar, el martes 15 a las 18.00. El ingreso tendrá un costo de Bs 20.

“Será una noche muy íntima, muy sentida, porque haremos un tributo desde el amor a Antonio”, expresó Márquez.

La Cinemateca prepara así un encuentro para celebrar a Eguino en vida, junto a sus hijos, colegas y personas que compartieron su camino. Las imágenes de sus cortos, los recuerdos de quienes aprendieron de él y su propio archivo audiovisual permitirán acercarse a las distintas facetas de un cineasta que también asumió el papel de maestro.

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