La Paz, 17 de febrero de 2026 (ABI). – La violencia machista cobró la vida de al menos 11 mujeres en Bolivia en lo que va de 2026, una cifra que evidencia la persistencia de este delito en distintas regiones del país y que deja a 11 familias marcadas por el dolor y la exigencia de justicia.
Los casos se registraron en los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Oruro y Beni, con patrones recurrentes de agresión extrema, muchos de ellos ocurridos en contextos de consumo de alcohol y al interior del entorno familiar o de pareja.
En enero, en Puerto Quijarro, una mujer de 47 años fue hallada sin vida en su domicilio, con un impacto de bala en el rostro. La víctima fue identificada como Liliana Céspedes, quien, según allegados, aspiraba a convertirse en enfermera. La investigación apunta a su pareja, con quien habría compartido bebidas alcohólicas antes del crimen.
En la ciudad de El Alto, Fabiola, una joven costurera, llegó sin signos vitales a un hospital tras haber sido brutalmente golpeada por su esposo, luego de una fiesta gremial. El caso generó consternación entre familiares, quienes identificaron al agresor como el principal responsable.
Febrero comenzó con hechos de similar gravedad. En Oruro, una mujer fue apuñalada por su esposo en medio de un proceso de divorcio. Días después, en Warnes, otra víctima murió tras un ataque por la espalda; el agresor intentó quitarse la vida luego del hecho, según el reporte policial.
En Cochabamba, el administrador de un alojamiento denunció el hallazgo de una mujer sin vida en una habitación que habría sido reservada vía WhatsApp. El principal sospechoso es un ciudadano extranjero, actualmente bajo investigación.
La violencia también se trasladó a zonas rurales y carreteras del departamento de La Paz. Cerca de Milluni, fue hallado el cuerpo de una mujer reportada como desaparecida, con signos de sofocación y agresión sexual, luego de haber acudido a un yatiri en busca de ayuda espiritual. En Laja, otra víctima fue encontrada apuñalada debajo de su cama, con la vivienda cerrada con candados.
En Huanuni, un hecho inicialmente reportado como accidente de tránsito fue esclarecido por pericias forenses, que revelaron fracturas incompatibles con esa versión. El esposo de la víctima fue aprehendido y se convirtió en el segundo feminicida registrado en el departamento de Oruro este año.
A estos casos se suma el de Catalina, de 47 años, en el municipio de Charazani, donde la Fiscalía busca a un hombre prófugo acusado de haberla asfixiado.
El caso más reciente se registró en el departamento de Beni. En Rurrenabaque, una mujer de 25 años, identificada como Ruth Y.M.S., murió a causa de un golpe contundente en la cabeza. El principal sospechoso es su concubino, Noel J.G.A., de 40 años, quien fue aprehendido.
El Fiscal Departamental de Beni, Alexander Mendoza Santeyana, informó que la investigación se inició de oficio tras el levantamiento del cadáver, que presentaba hematomas visibles en el rostro y el cuello. El cuerpo fue trasladado a la localidad de Reyes para la autopsia médico legal que determinará con precisión la causa de la muerte.
Según datos preliminares, La Paz concentra cuatro de los 11 feminicidios registrados en 2026, mientras que Oruro, Cochabamba y Santa Cruz reportan dos casos cada uno, mientras que Beni registró en las últimas horas su primer caso. En los departamentos de Pando, Chuquisaca, Tarija y Potosí no se registraban casos hasta mediados de febrero.
Especialistas en seguridad advierten que el alto consumo de alcohol durante las festividades, particularmente en Carnaval, incrementa los riesgos de violencia al interior de los hogares y plantean la necesidad de reforzar los controles y las políticas de prevención.
A poco más de 40 días del inicio del año, la cifra de 11 feminicidios vuelve a poner en evidencia la urgencia de fortalecer la protección a las mujeres y la respuesta del sistema judicial frente a uno de los delitos más graves y persistentes del país.
