La Paz, 9 de junio de 2026 (ABI). – Al cumplirse 40 días de bloqueos de caminos en La Paz, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, reiteró este martes que la línea del Gobierno nacional es el diálogo para atender demandas y aplicar la ley frente a la violencia en las movilizaciones.
En presencia de autoridades nacionales, en un acto en el Colegio Militar de la ciudad de La Paz, Justiniano recibió esta mañana la Condecoración al Mérito Militar Coronel Eduardo Avaroa, una de las más altas distinciones que otorgan las Fuerzas Armadas.
Tras expresar su agradecimiento por esa condecoración, la autoridad gubernamental explicó que asumió la conducción del Ministerio de Defensa en uno de los momentos más complejos, para el país y para todos quienes tienen la responsabilidad de servir a Bolivia.
En ese contexto, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, le encomendó una misión clara: trabajar junto con el Alto Mando Militar para preservar la paz, fortalecer la estabilidad institucional, garantizar el respeto al orden constitucional y defender la democracia, siempre dentro del marco de la ley.
“Esa es nuestra línea: diálogo para las demandas legítimas, ley frente a la violencia, abastecimiento para el pueblo y firmeza para proteger la democracia”, reiteró el ministro Justiniano.
Denunció que Bolivia enfrenta hoy una amenaza que ya no puede ser vista solamente como un conflicto interno. Hay componentes transnacionales, financiamientos oscuros, intereses criminales y estructuras vinculadas al narcotráfico que buscan debilitar al Estado, fracturar la convivencia democrática y someter a la población mediante el miedo.
“Cuando no pudieron doblegar al país con los bloqueos, algunos sectores decidieron escalar. Pasaron del bloqueo a la violencia, de la piedra a la bala, y ahora pretenden utilizar métodos de terror, movimientos de rebelión y acciones de sedición para imponer por la fuerza lo que no pueden conseguir por la vía democrática”, reprochó.
En ese sentido fue enfático y remarcó que la protesta pacífica es un derecho, la violencia es un delito. Acotó que ningún interés político, económico o criminal puede estar por encima de la vida del pueblo boliviano, de la Constitución y de la democracia.
“Las Fuerzas Armadas no están para confrontar al pueblo. Están para servir a la patria. Están para proteger la soberanía nacional, la integridad territorial, la vida de la población, la paz interna y el orden constitucional”, subrayó.
Remarcó que la prudencia no es ausencia del Estado, la contención no es debilidad, la voluntad de diálogo no significa renunciar al deber de proteger a Bolivia. Y se enfrentará a quienes buscan convertir el miedo en método político, el Estado actuará con legalidad.
“Frente a quienes intenten someter al país mediante la violencia, actuará con firmeza. Y frente a quienes pretendan quebrar el orden democrático, las Fuerzas Armadas cumplirán su misión constitucional con disciplina, serenidad y patriotismo. Esta no será una respuesta improvisada. Será una respuesta institucional, democrática y de Estado”, afirmó.
Este martes se cumplen 40 días de bloqueos de caminos en La Paz. Esta extrema medida de presión también se registra en otras regiones del país, pese al llamado constante de las autoridades del Gobierno a dialogar con los movilizados para atender sus demandas y hallar una solución a los problemas.
A causa de los bloqueos, miles de familias sufren el desabastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y otros productos de primera necesidad. Además, se reportan millonarias pérdidas económicas en los diferentes sectores productivos y empresariales.

