La Paz, 14 de febrero de 2026 (ABI). – Mucho antes de asumir la Presidencia, Rodrigo Paz Pereira ya recorría las calles de Oruro con traje bordado y cascabeles en los botines. Durante más de una década —alrededor de 15 años, según él mismo reveló— participó activamente como bailarín en la Peregrinación del Carnaval de Oruro, recorriendo las calles de la ciudad al ritmo de los caporales San Simón y, como muchos bolivianos, cumpliendo promesas de fe ante la Virgen del Socavón. Hoy, el Presidente acompaña la fiesta desde las graderías, junto a su esposa y otras autoridades, con el compromiso de regresar al baile tan pronto su salud lo permita.

Hoy durante su arribo a la emblemática festividad, el mandatario evocó sus años juveniles cuando ingresaba por la avenida Bolívar, cuando el recorrido del carnaval tenía otra configuración urbana.
“En los años 90 entrabas por la Bolívar…”, recordó, aludiendo a los cambios que ha experimentado la ruta de la Entrada con el paso del tiempo. Su participación no fue esporádica: fue constante y marcada por la devoción.
El ahora mandatario bailó principalmente la danza de los Caporales, fe de ello, una fotografía junto a su bloque en San Simón en una de las danzas más enérgicas del folclore boliviano, caracterizada por saltos vigorosos, botas con cascabeles y una fuerte presencia escénica.
También expresó su cercanía con la Morenada, otra de las danzas vinculadas a la devoción por la Virgen del Socavón.
Reveló que desde el año pasado, tiene una lesión en la rodilla que le impide participar plenamente en la Entrada. A pesar de ello, aseguró que mantiene intacto su compromiso con la festividad y expresó su deseo de recuperarse para volver a bailar el próximo año.
La historia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en el Carnaval de Oruro no es reciente ni protocolar. Es el recorrido de más de 15 años de participación activa en una celebración que combina cultura, devoción y tradición, y que hoy proyecta la imagen del país ante el mundo.

